Dime cómo duermes y te diré cómo eres en la cama

Pensaréis que nos lo hemos inventado pero no. Por muy sorprendente que resulte muchos estudios y expertos en la materia han detectado que nuestra posición al dormir dice revela mucho no solo de nuestra personalidad sino también de nuestro comportamiento en el sexo y de qué tipo de relaciones disfrutamos más. Al fin y al cabo, ahí es nuestro subconsciente el que habla, ¿no?

Si sus gustos musicales ya nos ayudaban a ver cómo era el chico que nos gustaba en la cama, esta es la prueba que nos faltaba. Aquí tienes son las posiciones más comunes y su personalidad sexual. Y tú, ¿en qué postura duermes?

Postura fetal

Quienes duermen en una posición fetal tienden a ser personas más sensibles que buscan protección y cariño. Las mujeres (y los hombres) que duermen en esta postura prefieren encuentros más románticos y relaciones sexuales en las que se les dé mucha importancia a los detalles y a favorecer la conexión emocional de ambas partes. Más que el sexo salvaje y rápido, prefieren los besos, los susurros, las caricias y los abrazos para despertar su libido.

Lo más curioso es que, de acuerdo con los estudios, esta es la posición preferida por la mayoría de nosotros. Parece que al final todos queremos un poquito de amor.

Acurrucada

Si duermes acurrucada es posible que seas una persona más tímida e insegura y algo más contenida en el sexo. Tal vez te cueste más intimar con alguien a quien todavía no conoces demasiado y desinhibirte cuando tienes relaciones sexuales pero cuando lo consigues la conexión es mucho más intensa.

Con el brazo por detrás de la cabeza

Esta no es una postura demasiado habitual pero si es tu posición significa que tienes una mente inquieta y muy creativa. Estas personas suelen llegar muy lejos cuando hablamos de sexo, rompiendo la monotonía y buscando sorprender siempre a su pareja con nuevas posturas, juguetes y prácticas.

Boca arriba

Las personas que duermen estiradas boca arriba son seguras y muy desinhibidas en la cama. Son muy abiertas en todas las cuestiones que les rodean y no tienen problemas en experimentar con nuevas posturas ni prácticas sexuales. Si duermes boca arriba te gusta tomar la iniciativa en el sexo e ir al grano. Prefieres no andarte con rodeos ni entretenerte demasiado en los preliminares.

Boca abajo

Por su parte, quienes duermen estirados boca abajo son personas más desconfiadas y controladoras, lo que en el ámbito sexual se traduce con un comportamiento muy activo. Si duermes boca abajo te gusta tomar las riendas en los juegos sexuales y ejercer un rol más dominante. Eso sí, no te van demasiado las sorpresas en la cama.

Con los codos o rodillas hacia afuera

Sin embargo, si tú eres más de dormir con los codos o con las rodillas hacia afuera de la cama es porque eres una persona muy soñadora que le concede una gran importancia a los preliminares, a veces incluso más que al coito. Te gusta tomarte las cosas con calma y mucho mimo. Nada de un aquí te pillo aquí te mato en las escaleras.

Al principio, estas personas suelen ser algo más tímidas pero poco a poco van desmelenándose y liberando una capacidad muy imaginativa e innovadora.

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