Lo que no te contaron sobre los amigos con derecho a roce

No es tu amigo. No es tu novio. Es tu amigo con derecho a roce pero ¿por cuánto tiempo? 

Los amigos con beneficios, conocidos también como “follamigos” por las clases populares y como “amigovios” por la RAE, se han convertido en el boom del siglo XXI de las relaciones. El secreto reside en que dispone de unos ingredientes que se venden solos: grandes dosis de fantasía, cero compromiso y triple ración de sexo. Por no decir que resulta altamente adictivo, y es precisamente aquí donde se encuentra el problema.

Se habla de las numerosas ventajas y desventajas de tener un follamigo, pero lo que no te cuentan es que se trata de un producto perecedero cuya fecha de caducidad está mucho más cerca de lo que imaginas. Y lo peor de todo es que, por mucho que sepas que va a terminar, no evita que no quieras más y más y cada vez más de tu ración de beneficios. Como ocurre con todo lo bueno, resulta difícil ser capaz de decir basta. Por mucho que al principio creas que tienes el control de la situación, te pasa como con el chocolate. No podrás comerte solo dos trocitos.

Lo que no te dijeron cuando empezaste a tener un amigo con derecho (o quizá sí pero no les escuchaste) es que da igual cómo lo mires porque no va a acabar bien. Si nos paramos a pensarlo los finales posibles son estos:

Final alternativo A: Uno de los dos se pilla y quiere una relación seria pero el otro no. Adiós sexo y adiós amistad.

Final alternativo B: Sin daros cuenta el roce hace el cariño y los dos os acabáis enamorándoos perdidamente y empezáis una relación seria. Love is in the air.

Final alternativo C: Volvéis a ser solo amigos porque alguno de los dos o los dos ha empezado otra relación. Prepárate para situaciones incómodas y para los celos de tu pareja o su pareja cuando os vayáis a ver.

Como ves una relación con derecho no puede durar por mucho tiempo. Y no lo decimos nosotras, lo dicen los científicos. En la Society for the Scientific Study of Sexuality estudiaron a un grupo de 191 treintañeros que aseguraba tener un amigo con derecho a roce. Los resultados de las encuestas a las que les sometieron arrojaron que, después de un año de relación, sólo el 26% continuó teniendo derecho a roce. El 28% retomó su amistad sin sexo, el 15% acabó en noviazgo y el 31% se separó por completo sin mantener ningún contacto entre sí.

Esto nos confirma que por muy claras que tengáis las reglas de una relación de amistad y sexo sin compromiso es complicado llevarla a cabo. Pues tener un follamigo es muy distinto a tener intimidad de una noche con alguien que acabas de conocer. La razón es que vosotros compartís esa confianza que hace que el sexo sea mucho mejor pero que al mismo tiempo incrementa las probabilidades de que uno de los dos se enamore.

No podemos negar que las ventajas resultan difíciles de ignorar. A todos nos gusta no tener que preocuparnos por dar explicaciones, disponer de una libertad total y pasar de los celos. Sin embargo, como te decía tu madre, si juegas con fuego te acabarás quemando y uno de los dos terminará llorando. Todo esto por culpa de la oxitocina, esa hormona que liberamos después de tener un orgasmo y nos da ganas de recibir cariños, sobre todo a las mujeres.

Si después de conocer toda la verdad sobre los amigos con derecho a roce sigues en tus trece de querer uno, ten en cuenta que no serás su novia. Por lo que no esperes que tenga detalles contigo ni tampoco trates de cambiar las cosas. Ah, y un último consejo. No elijas a uno de tus mejores amigos porque, como has visto, la relación ya no volverá a ser igual.

2 Comentarios
  • Sergio
    Publicado a las 08:08h, 21 julio Responder

    Me encanta este blog! Es genial!

  • Hosting
    Publicado a las 16:06h, 08 septiembre Responder

    Saludos hermana Juana, nos referimos a los auto-proclamados defensores de la sana doctrina , es decir aquellos que creen que si no lo seguimos a ellos en realidad no estamos siguiendo a Cristo, aquellos que critican y condenan a todos lo que no piensan igual a ellos.

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