Si te gusta alguien, ¡invítale a salir!

Te quedas empanada mirando al infinito y pensando en él. Es lo primero que aparece por tu mente cuando te despiertas y también lo último en lo que piensas cuando te vas a dormir. Está claro que él te gusta. Ya no hay ninguna duda al respecto. Pero, si te gusta tanto ¿por qué sigues sin mover el culo?

Nos han enseñado que el hombre siempre es el que debe tomar la iniciativa cuando le gusta una mujer, que es él quien ha de armarse de valor, dejar el miedo y las dudas a un lado y pedirle salir. Sin embargo, la realidad es muy diferente. Los hombres no son esos príncipes azules que cabalgaban a un corcel blanco y estaban dispuestos a salvarnos de la torre del dragón. Los hombres reales no son esos tipos valientes y seguros que nos vendieron. Los hombres tienen miedo. Por lo que si tenemos que esperar a que sean ellos los que den el primer paso, vamos apañadas.

Mujeres al poder

Los tiempos han cambiado. Cada vez somos más las mujeres que decidimos dar el primer paso y pedirle una cita a ese chico que nos quita el sueño. Si te sientes atraída por él, díselo. No hay más historia. No obstante, sí es cierto que todavía hoy hay muchas mujeres que les gusta un chico y no saben si deberían pedirle o no para salir. Y peor todavía, aún quedan algunas que ni siquiera se plantean decirle de quedar a un hombre porque son ellos los que tienen que dar el primer paso. ¿Estamos locos?

De entrada, no sabemos a quién se le ocurrió la maravillosa idea de decir que tenían que ser ellos los que debían declararse pero esto ha de acabar aquí. En HombresalaCarta las mujeres tenemos el poder y si somos nosotras las que tenemos que dar el primer paso, pues lo damos. Para algo somos mujeres modernas, fuertes y seguras que toman las riendas de la situación.

¿Por qué tienes que decírselo?

Fácil. Es la única manera que tienes de saber si siente lo mismo que tú o no. Nunca se sabe, a veces él lo siente pero tampoco se atreve a dar el primer paso. No sería ninguna novedad.

En ocasiones, algunas mujeres optan por la estrategia de hacérselo saber con indirectas y esperar a que él se dé por aludido. Sin embargo, aquí hay dos lagunas y de las importantes. Para empezar puede ser que tus indirectas sean más confusas que aquellas preguntas tipo test con la opción de “todas las repuestas son correctas”, y para continuar, puede que él sea tan empanado que ni siquiera entienda un cartel con luces de neón en el que ponga “me gustas”. Así que si de verdad te gusta, déjate de indirectas y díselo.

Porque, sobre todo, existe la posibilidad de que te diga que sí y de que vivas una de esas aventuras increíbles, un lío que te despeina, un amor que te consume. ¿Vas a dejar que vuestra historia se quede con un solo “Y si”?

¿Qué es lo peor que puede pasar?

Lo cierto es que lo peor que te puede pasar es simplemente que te diga que no. Y cuando te paras a pensarlo el “no” ya lo tienes. Evidentemente, si te dice que no vivirás un momento incómodo pero será la mejor manera para sacarte esa obsesión de la cabeza. Él no siente lo mismo. Punto. No hay más vueltas que darle. A partir de ahora ya no te quedarás con la mirada perdida pensando en él ni dando vueltas en la cama a las tantas de la madrugada pensando en él. Tras un no es más fácil olvidarle y pasar página. Te dolerá pero es necesario que primero duela para que se pueda curar después.

Todos tenemos miedo y dudas pero dar el primer paso no es algo malo, requiere de agallas y aunque te puedan romper el corazón merece la pena cada vez que lo haces solo por esa posibilidad de que la respuesta sea un “Sí” rotundo.

Así que, en definitiva, si te gusta alguien de verdad, atrévete y pídele salir. Tienes más que ganar que perder.

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