Por qué tienes que tener un amor de verano

Sol, mar, playa y un amor de locura. Casi todas hemos tenido un amor de verano en algún momento de nuestra vida y si alguna no lo ha vivido, ya está tardando. Un romance veraniego es lo que necesitas para estas vacaciones. Lo cierto es que es como unas vacaciones, cuando lo único que importa es disfrutar del momento, vivir cada experiencia al máximo sin pensar qué pasará al regresar pero sabiendo que se trata de algo temporal.

Si estás dudando si tener o no un amor este verano, no te lo pienses más. El verano está para disfrutarlo al máximo y enamorarse intensamente, y que dure le lo que tenga que durar. Aquí te damos algunas razones por las que tienes que tener un amor de verano.

Porque son los más intensos

Si algo caracteriza a un amor de verano es la intensidad. Se trata de una relación que apenas dura unos días o unas cuantas semanas pero en ese corto espacio de tiempo se llegan a vivir todas las etapas de una relación más larga. El saber que pronto tendréis que despediros os hace vivir todo más deprisa. Es una relación más emocionante, llena de adrenalina y también en el aspecto sexual donde vives cada día como si no hubiese mañana y eso te hace estar eufórica.

Porque harás cosas que no haces normalmente

En un amor de verano no tienes el tiempo suficiente para permitirte perderlo rayándote. Dejas de pensar y te centras en disfrutar haciendo todo aquello que nunca te atreviste a hacer o pensaste que podrías hacer. Te desinhibes probando nuevas posturas y aprovechas cualquier momento para tener un encuentro sexual, incluso al aire libre.

Porque no te aburrirás nunca

Playa, barbacoa, fiesta, playa, excursión al campo… ¡Te lloverán los planes! Si durante las vacaciones tenemos más tiempo libre y ganas de socializarnos, cuando vives una aventura de verano dejas de pensar en el futuro y te centras solo en disfrutar del presente. Y esto te hace vivir más experiencias y divertirte mucho más.

Porque no pierdes el tiempo

Sabes que tu amor de verano tiene fecha de caducidad y que lo vuestro, aunque no siempre ocurre, se terminará después de las vacaciones así que no hay tiempo que perder. Te sientes libre y también dejas libres a tus sentimientos, enamorándote sin pensar si te hará daño o lo que pasará mañana porque sabes que lo que estáis viviendo es mucho más importante.

Porque no hay ninguna expectativa

Aunque uno de los dos, o los dos, se pueda enamorar e incluso terminéis siendo más que un amor de verano, al principio sabes que tan solo va a ser una relación pasajera que durará lo que tenga que hacerlo. Sin presiones ni malentendidos. No te planteas si te quiere, si estáis bien o si lo vuestro tiene futuro o no. Tan solo disfrutas de cada día de esa aventura hasta que llegue el momento de decir adiós.

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